Estimados y sufridos colegas:
Comenzamos tímidamente, allá por abril de este año, con muchas ganas y muchas ilusiones.
Comenzamos creyendo que se pueden cambiar las cosas y esperanzados en que las autoridades de nuestra Universidad Kennedy fueran personas sensibles y honestas.
Con algunas propuestas concurrimos a las elecciones. Convocamos a los docentes para reclamar por varios puntos entre los que se destacaban claramente la estabilidad laboral, el cumplimiento de la Ley de Contrato de Trabajo en la forma de licencias pagas por enfermedad, maternidad, matrimonio, etc y el pago de 13 salarios dignos en el año.
Junto con estos reclamos principales habíamos mencionado la continuidad laboral, la idea de que quienes desempeñen igual tarea tengan igual remuneración y el resarcimiento por la quita de comisiones, situación que queríamos evitar a toda costa , todos temas para los cuales teníamos y tenemos propuestas concretas.
Ya elegidos como delegados en las elecciones con más votantes de todas las universidades privadas en nuestro país, solicitamos una reunión con las autoridades para presentarnos y presentar nuestras demandas.
Fuimos recibidos luego de un mes, pero, para nuestra sorpresa, encontramos comprensión y la explícita intención de mejorar las cosas.
A su pedido, integramos una comisión que se encargaría de ir articulando e implementando los cambios que provocarían nuestras demandas satisfechas.
Alguien dijo una vez que si no se quería hacer algo se lo enviara a una comisión. Pero nosotros confiamos en las aparentes buenas intenciones de la patronal.
Ya en la primera reunión fuimos criticados por comunicarles a los compañeros que la Universidad Kennedy ya estaba cumpliendo con la ley. Fuimos criticados por poner un cartel en San Isidro informando que se pagarían los días de ausencia justificados. Y para no empañar y comprometer la discusión futura, a modo de concesión, tragando bilis, quitamos el cartel.
.Y se perdió el resto del tiempo de la reunión discutiendo sobre el incumplmiento de la Universidad y sobre la agresividad de mis mails.
En la segunda reunión les preguntamos si pagarían o no las licencias que marca la ley y nos dijeron que no podían hacerlo porque no estaban presupuestadas. Les respondimos que al momento de la inasistencia, los alumnos ya habían abonado su arancel. Entonces que lo que hacían era castigar al profesor por enfermarse y además quitarle su salario, embolsándoselo para aumentar las ya considerables ganancias.
Ofrecieron entonces, como única respuesta a todas nuestras demandas, simplemente el pago de los días con ausencia justificada pero no enfermedades largas o crónicas que requieran de un suplente . Como esto era absolutamente insuficiente y además es algo que deben hacer de manera completa ya que lo manda la ley , les hicimos una contrapropuesta para terminar el año en paz y volver a conversar en marzo de 2011.
La propuesta consitió en que además de cumplir con la ley (y esto no es un opción) pagaran el mejor sueldo del cuatrimestre (setiembre) hasta el mes de marzo, todos los meses igual , incluyendo los exámenes en ello. Nos pareción que era una propuesta interesante para nosotros ya que nos asegurábamos cierta tranquilidad de saber qué cobraríamos en esos meses tan inciertos y para ellos, la seguridad de terminar éste y comenzar el nuevo año en sin conflictos.
Pero no, nos dijeron que no. Y que además, tampoco cuplirían con la ley, ya que sólo pagarían los días no trabajados pero no las largas enfermedades que requieran suplentes.
Y aquí estamos. Casi como cuando empezamos. Y digo casi, porque a pesar de la insensatez de la patronal, nos encuentra con ideas claras y comunicados. Quisiera decir unidos, pero para eso falta un poco.
Ayer se realizó una asamblea en el Colegio Lanús para discutir sobre lo sucedido. Los compañeros se enojaron mucho y comenzaron a proponer medidas de fuerza que van desde una asamblea -escrache en el colegio Central hasta la negativa a firmar libretas y tomar exámenes previa comunicación a los alumnos para que no paguen los derechos de exámenes (es decir pegar donde más les duele , en el bolsillo).
En este momento se está reaizando otra asamblea en el Colegio San Isidro Labrador, de la cual todavía no tengo noticias, pero seguramente va a resultar tan masiva y exitosa como la de Lanús.
Creo que también en Capital deberíamos realizar alguna Asamblea General (aunque podríamos realizar asambleas por colegios ) para resolver cuáles son las medidas de lucha que vamos a llevar adelante.
Además de las medidas de acción directa y respecto del incumplmiento de la Ley de Contrato de Trabajo, ya estamos redactando las denuncias al Ministerio de Trabajo .
Y mi idea es que cada uno de los compañeros difunda entre sus conocidos esta situación para ir rodeándonos de solidaridad de todos los colegas de otras instituciones y también del resto de la comunidad.
También hemos pensado comunicar esta situación a la Corte Suprema de Justicia y al Consejo de la Magistratura (ya que una intervención judicial no cumple con la ley), a los medios de comunicación del país y al Ministerio de Educación y a la CONEAU (porque brinda información falsa al momento de acreditar las carreras ya que indica una situación de los docentes que no se cumple)
Pero por sobre todo, además de estas acciones comunictivas que creo son importantes, es fundamental nuestra unión y participación , amén de la creatividad que pongan los compañeros.
Espero entonces vuestras ideas -del tipo y modo que sean- para ir confluyendo a una acción definitiva que nos saque del estado de situación en la que vivimos.
En tiempos en que se discute en el país la participación de los trabajadores en la ganancias de las empresas, nosotros tenemos que pelear por que se cumpla la legislación laboral
del siglo pasado.
Y todavía no hablamos del nivel de nuestros salarios.
Espero vuestros mails. Nos estamos comunicando y seguimos adelante.
Los buenos ya nos cansamos.
Héctor Barroso
Perdonaran pero estoy en total desacuerdo con un boicot a los examenes esa no es la forma de protestar porque ya resolvimos toda la problematica de la Universidad me parece que hay que montar otra estrategia ejemplo reclamo administrativo, reclamo ante el organismo regulador de universidades privadas, o el mismo Miniterio de Trabajo llamando a un arbitraje, realizar un paro en estos momentos solo beneficiamos a los directivos y nos perjudicamos nosotros invito al dialogo
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